Virgo
Virgo es tierra mutable regida por Mercurio, y perfecciona a través de la atención: el pequeño ajuste, el detalle justo, la labor callada que hace que algo realmente funcione. Sirve mejorando, analizando lo que otros pasan por alto y convirtiendo la destreza en una forma de devoción, exigente porque le importa hacerlo bien.
Esa precisión puede agriarse en crítica — hacia los demás, y más duramente hacia sí mismo — una inquietud de que nada está jamás del todo terminado. En su mejor versión, Virgo es la competencia humilde que mantiene al mundo en pie, el cuidado que se muestra en el hacer más que en el decir.