Nodo Norte
Los nodos lunares no son cuerpos sino los dos puntos donde la trayectoria de la Luna cruza la eclíptica, y el Nodo Norte marca la dirección del crecimiento: el territorio poco familiar que alguien está llamado a desarrollar. Suele sentirse incómodo, incluso a contracorriente, justamente porque queda fuera del consuelo del viejo hábito. Inclinarse hacia el Nodo Norte es la invitación de la carta a estirarse: las cualidades que, aunque no surjan con facilidad, son donde se supone que ocurre la evolución de esta vida.